Un nuevo yo
Te sorprendería saber que un asombroso 60% de nosotros tiene una piel sensible. Si en ocasiones encontrás que te pica la piel o que está escamosa o muy seca, es posible que vos seas una de esas personas. La buena noticia es que el problema puede ser simplemente el resultado de no usar un jabón adecuado. Aquí verás como podés hacer que tu piel vuelva a sus días más felices y saludables.
No todos nacimos con piel sensible, pero los estragos del tiempo, la contaminación y aún el hecho de limpiarla, cada uno de estos elementos desempeña su papel. De hecho, se estima que alrededor una de cinco personas con piel sensible sufren de piel dañada causada por el jabón. Aunque la mayoría de los jabones son igualmente buenos para quitar la suciedad y la grasitud, algunos nutren tu piel manteniéndola suave y saludable, mientras que otros descaman tu piel dejándola seca y escamosa, en particular si tenés piel sensible.
Ahora es el turno de la ciencia
Surgen problemas cuando usás un jabón hecho de ácidos grasos de vegetales neutralizados o animales. Puesto que los ácidos se neutralizan con soda cáustica, este tipo de jabón es extremadamente alcalino, con un pH típico de entre nueve y diez. Esto origina dos grandes dificultades. La primera, altera el equilibrio natural de tu piel: la mayoría de la superficie de la piel está levemente ácida, con un pH de alrededor de cinco a cinco y medio. Se cree que este nivel de acidez juega un papel antibacterial importante. Inundado de alcalinos este nivel de acidez desaparece.
La segunda y más devastadora característica de los jabones altamente alcalinos como esos, es que usan un tipo particular de agente de limpieza - sales sódicas de ácidos grasos de sebo, de coco o palmitato de sodio,(verifica los ingredientes en la etiqueta de tu jabón) - esto interactúa con dos elementos de la capa superior de tu piel: las proteínas y los lípidos.
Piensa en las proteínas como ladrillos y en los lípidos como en la argamasa. El limpiador altera estructuralmente los ladrillos (proteínas) y quita la argamasa (los lípidos), rompiendo gradualmente la pared protectora de la capa más externa de la piel conocida como estrato córneo, y permitiendo que la humedad se filtre. El resultado neto es una piel seca y con escamas.
El toque de suavidad
La mejor solución es usar un jabón sintético, como el jabón Dove. Este utiliza una agente limpiador más suave (un isetionato) con un pH neutro de 7 y una molécula química que no interactúa con toda la pared de proteínas y lípidos de tu piel. Dove también contiene un cuarto de crema humectante que ayuda a rellenar tus lípidos, entonces tu piel queda fresca y tersa.
Y advertimos: si estás pensando en lavarte sin jabón, no lo hagas. Aparte de los riesgos de higiene (se estima que al menos la mitad de las enfermedades gastrointestinales se deben a no lavarse adecuadamente con agua y jabón), el agua enjuagará los humectantes naturales de tu piel, volviéndola seca y escamosa. No hay atajos para una piel hermosa, pero algunas veces la solución es más fácil de lo que piensas.